Lectura de 12 minutos

Caso Reficar: lo que una auditoría con IA habría detectado

El caso Reficar leído por un auditor: qué hallaron la Contraloría y la Fiscalía y qué pruebas de detalle con IA habrían alertado los pagos.

Refinería iluminada de noche al fondo y un monitor con dos pagos gemelos resaltados, como símbolo del caso Reficar analizado con auditoría e IA

En resumen: el caso Reficar es el sobrecosto en la ampliación y modernización de la Refinería de Cartagena, filial de Ecopetrol, cuyo costo pasó de US$3.993 millones a US$8.016 millones según la Contraloría. Para un auditor, su lección no está en la cifra total sino en los mecanismos que señalaron la Fiscalía y la Contraloría: facturas rechazadas por la interventoría que se pagaron igual, cobros dobles, nómina de personas que no ingresaron a la obra y gastos ajenos al proyecto. Las cuatro irregularidades se pueden buscar con pruebas de detalle sobre el 100 % de los datos, y hoy una IA bien instruida las corre en minutos.

Ejercicio pedagógico con información pública. No se nombra a ninguna persona: varios procesos siguen en curso y rige la presunción de inocencia. Los datos de las pruebas con IA son de una empresa ficticia construida para el laboratorio, no de Reficar.

Qué es el caso Reficar y por qué le importa a un auditor

Reficar (Refinería de Cartagena S.A.) es la filial de Ecopetrol que opera la refinería de Cartagena. El caso Reficar es el nombre con el que se conoce el escándalo de Reficar: el conjunto de investigaciones fiscales (Contraloría General), penales (Fiscalía General de la Nación) y disciplinarias (Procuraduría General de la Nación) por los sobrecostos del proyecto de ampliación y modernización de la refinería, ejecutado con un contrato de ingeniería, compras y construcción (EPC) firmado en 2010 con el contratista CB&I (Chicago Bridge & Iron).

En enero de 2016 la Contraloría General de la República reveló que el costo del proyecto había pasado de US$3.993 millones a US$8.016 millones —un aumento de US$4.023 millones—, que de 2.460 contratos 440 habían crecido más del 100 % y que la refinería entró en operación con 27 meses de retraso. Se inauguró en octubre de 2015.

Hasta ahí es una historia de gerencia de proyectos. Lo que la convierte en un caso de auditoría es otra cosa: el dinero no salió por un solo agujero, sino por controles que existían en el papel y se desactivaron. Y eso, colega, pasa en empresas de cualquier tamaño.

Caso Reficar: lo que encontraron la Fiscalía y la Contraloría

En abril de 2017 la Fiscalía anunció las primeras imputaciones por un detrimento de 610.140 millones de pesos, que comparó con 18 veces el caso Odebrecht. Según lo expuesto entonces, las irregularidades incluían:

  • Acuerdos que desactivaron el control de pagos. Reficar y el contratista firmaron acuerdos conocidos como MOA (Memorandum of Agreement) y PIP (Project Invoicing Procedure) que permitieron pagar gastos del proyecto sin la validación de la interventoría, a cargo de Foster Wheeler y Process Consultants.
  • Facturas rechazadas que se pagaron. Documentos que la interventoría había devuelto por no cumplir requisitos básicos terminaron aprobados.
  • Cobros dobles, como el de andamios, y cobros por equipos sin prestación del servicio.
  • Pagos por trabajadores que nunca ingresaron a la obra.
  • Gastos ajenos al proyecto: un pago de 22.000 dólares por bebidas alcohólicas y spa.
  • Un cambio en la modalidad del contrato, de «llave en mano» a costos reembolsables.

Por la vía fiscal, después de un proceso de responsabilidad fiscal que buscaba el daño patrimonial a los recursos públicos, la Contraloría General de la República profirió el 26 de abril de 2021 un fallo con responsabilidad fiscal por cerca de $2,9 billones (unos US$997 millones) por «mayores inversiones que no le agregaron valor al proyecto»: retrabajos, reprocesos, sobrantes excesivos de inventario, gastos no asociados a la construcción, pagos no razonables en el contrato de costos reembolsables y baja productividad de la mano de obra. El fallo se confirmó en segunda instancia el 18 de octubre de 2021 y alcanzó a doce exdirectivos y miembros de la junta directiva de Reficar y a cuatro empresas contratistas. Leído con ojos de auditor, ese detrimento patrimonial no fue un desfalco de una sola vez, sino la suma de muchas decisiones de gasto que nadie frenó a tiempo.

La historia judicial no terminó ahí, y conviene leerla con fechas:

FechaHechoFuente
26-ene-2016La Contraloría revela que el costo pasó de US$3.993 a US$8.016 millonesContraloría, vía El Universal
27-abr-2017La Fiscalía anuncia imputaciones por $610.140 millones (peculado por apropiación, interés indebido, enriquecimiento ilícito, falsedad)El Tiempo, El País
26-abr-2021 / 18-oct-2021Fallo con responsabilidad fiscal por $2,9 billones y su confirmaciónContraloría, Infobae
8-jun-2023Laudo de la Cámara de Comercio Internacional: CB&I debe pagar a Reficar más de US$1.000 millones más interesesBloomberg Línea
Dic-2024El Tribunal Administrativo de Cundinamarca anula la sanción fiscal frente a un exdirectivo; la Contraloría anunció apelaciónEl Tiempo, El Nuevo Siglo
20-dic-2024El CIADI rechaza, por prematura, la demanda de Foster Wheeler y Process Consultants contra ColombiaEl Tiempo

Fíjese en el detalle que más le debe importar a usted: ninguno de esos mecanismos era invisible. Estaban en los datos de pagos, de facturas y de personal. Lo que faltó fue alguien —o algo— que cruzara esos datos sin negociar. El caso, además, lo destapó un órgano de control fiscal; si le interesa cómo trabaja ese tipo de auditoría, lo explicamos en auditoría gubernamental y control fiscal con IA.

Qué habría detectado la IA, irregularidad por irregularidad

En el laboratorio de inteligencia artificial que dediqué a la revisoría fiscal tomé este caso como punto de partida. La idea no es juzgar a nadie con información de hace una década, sino hacer la pregunta del auditor: ¿con qué prueba lo habría visto?

Desde el minuto 10:44: en pantalla, la diapositiva que pone frente a frente lo que ocurrió en Reficar y la prueba con IA que lo habría alertado (facturas rechazadas, cobro doble de andamios, nómina sin ingreso, gastos de lujo). Mire la columna de la derecha: cada fraude se convierte en un cruce de datos. Un matiz: en el video a Foster Wheeler se le dice «firma de auditoría»; en el proyecto era la interventoría.

Lo que ocurrióPrueba que lo habría alertadoDatos que necesitaAseveración
Facturas rechazadas por la interventoría que se pagaronCruce de pagos contra el registro de rechazos: todo pago de una factura con estado «rechazada» es una excepciónRegistro de pagos, bitácora de aprobación de la interventoríaOcurrencia
Cobro doble de andamios y mano de obra ya incluida en la tarifaDuplicados exactos (proveedor, número y valor) y casi exactos (mismo proveedor y valor en pocos días con otro número); cruce de conceptos facturados contra la tarifa pactadaFacturas, pagos, contrato con su tarifaOcurrencia y exactitud
Trabajadores que nunca ingresaronCruce de nómina contra el control de acceso a la obra: salario pagado sin un solo registro de ingresoNómina, maestro de empleados, registros de accesoOcurrencia
Licor, spa y hoteles cargados al proyectoClasificación de cada gasto por descripción y centro de costo contra la política de gastos reembolsablesAuxiliar de gastos, política de gastosClasificación y ocurrencia

Ninguna de estas pruebas es nueva. Son procedimientos sustantivos de detalle que cualquier auditor conoce y que la NIA 330 exige diseñar en respuesta a los riesgos valorados. Lo nuevo es que ya no hay excusa de tiempo para hacerlas sobre toda la población. Lo digo siempre en clase: «No auditen porciones, auditen el 100 %».

Y hay una diferencia que el caso deja en evidencia. Como dije en el laboratorio, la IA «no firma acuerdos de entendimiento» y «no ignora rechazos». Un control automatizado no se puede apagar con un memorando; una persona, sí. Por eso el valor no está en que la herramienta sea más inteligente, sino en que no negocia.

El laboratorio: tres archivos, un prompt y una prueba de detalle

Para el ejercicio construí los datos de una empresa ficticia, Manufacturas Globales S. A.: un archivo de facturas recibidas (unas 1.500), el maestro de proveedores y el registro de pagos. Unas 4.500 filas en total. Piense cuánto le tomaría cruzarlas a mano con BUSCARV: una semana larga, si todo sale bien.

El prompt tenía los cuatro elementos que enseño siempre —instrucción, contexto, datos de entrada y formato de salida— y un objetivo de auditoría explícito: obtener evidencia sobre la ocurrencia, la integridad y la exactitud de las compras y los saldos de proveedores. Este es el núcleo:

Actúa como auditor forense especializado en el ciclo de compras a pagos.
He cargado tres archivos: maestro de proveedores, facturas recibidas y pagos.
Ejecuta una prueba sustantiva de detalle:
1. Pagos duplicados exactos: mismo proveedor, mismo número de factura y
   mismo monto. Duplicados casi exactos: mismo proveedor y mismo monto en
   un lapso de 7 días con número de factura diferente.
2. Maestro de proveedores: proveedores que compartan cuenta bancaria o
   identificación fiscal; proveedores creados poco antes de su primera
   factura y con facturación inusualmente alta el primer mes.
3. Conciliación de tres vías: pagos de facturas sin orden de compra o sin
   entrada de almacén / recibido a satisfacción. Tabla con ID de pago,
   proveedor, número de factura y monto.
4. Resumen por tipo de riesgo (duplicados, posibles proveedores ficticios,
   pagos sin soporte) con el monto total de cada categoría.
No concluyas sobre fraude: presenta excepciones con su trazabilidad.

La última línea la agrego ahora, al escribir esto, y le explico por qué más abajo.

Desde el minuto 32:35: en pantalla, el libro de Excel que entregó la IA con los pagos duplicados (misma factura pagada dos veces con días de diferencia), la doble facturación casi exacta, los proveedores que comparten cuenta bancaria o identificación fiscal y la conciliación de tres vías. Observe que cada excepción trae el ID del pago y de la factura: eso es lo que permite ir al soporte.

En el caso del laboratorio, la herramienta encontró 39 pagos duplicados exactos, unos 30 casos de doble facturación con números distintos, nueve proveedores sospechosos —dos con la misma cuenta bancaria, otros con la misma identificación fiscal y uno con alto volumen en su primer mes— y una porción grande de pagos que no pasaban la conciliación de tres vías. Todo en menos de diez minutos. Si su rol es el del preparador y no el del auditor, el mismo cruce sirve como control previo al pago; lo mostramos en cuentas por pagar con IA. Y si el hallazgo es una cuenta bancaria compartida entre proveedores, ojo: también es una de las señales de alerta de lavado de activos que conviene saber leer.

Este tipo de prueba —diseñada desde la aseveración, ejecutada sobre toda la población y documentada con trazabilidad— es el eje del módulo de ejecución de pruebas del programa de IA para auditores y revisores fiscales.

El límite: lo que la IA señaló y lo que me tocó a mí

Aquí viene la parte que no sale en los titulares. El informe que me devolvió la herramienta marcaba como excepción alrededor del 40 % del universo. En vivo lo celebré como cobertura, y la cobertura es real: se revisó todo. Pero leído con calma, un 40 % de excepciones no es un hallazgo; es una pregunta. O la empresa no tiene control de compras, o la prueba está mal calibrada: un campo de orden de compra que viene vacío por la forma en que se exportó, un servicio que no lleva entrada de almacén sino recibido a satisfacción, una regla demasiado amplia.

Eso no lo decide la IA. «Sugiere, no prueba». Antes de llevar una sola cifra al comité, el auditor tiene que tomar una muestra de excepciones, ir al soporte y confirmar que la regla atrapa lo que debe. Por eso ahora le agrego al prompt «no concluyas sobre fraude»: la herramienta entrega excepciones; la palabra fraude la escribe, si acaso, quien tiene la evidencia. Lo desarrollo en el artículo sobre escepticismo profesional frente a lo que produce la IA, y los controles para no confiar a ciegas en la herramienta están en los riesgos de la inteligencia artificial para el contador.

Hubo un segundo límite, de herramienta. En la prueba de nómina puse a competir a Claude y a Manus con el mismo prompt. Manus se detuvo a preguntarme qué quería exactamente —algo que en un prompt bien hecho no debería pasar— y su tablero no cargó a la primera. No pasa nada: así es trabajar en vivo, y casi siempre el problema es de contexto, no de la herramienta.

La prueba de nómina: el empleado que nunca ingresó

La segunda modalidad del caso Reficar es la que más veo en empresas reales. No con trabajadores inventados, sino con personas que salieron y siguieron recibiendo pago porque nadie pasó la novedad a nómina a tiempo. El efecto en caja es el mismo.

En el laboratorio corrí un procedimiento analítico sustantivo (NIA 520) sobre una nómina de dos años: costo por empleado mes a mes, variación por departamento, peso de las bonificaciones y rotación implícita. La IA marcó un mes con un incremento del gasto que no correspondía al número de empleados, un departamento con un salto muy superior al de su planta y unas bonificaciones de diciembre que triplicaban el promedio. Ninguna de esas alertas es un fraude; cada una es un lugar donde ir a mirar contratos, autorizaciones y registros de asistencia. Si quiere el procedimiento completo, está en la auditoría de nómina con IA y los empleados fantasma.

Cómo lo lee cada sombrero

  • El contador ve en el caso Reficar un problema de soporte: un pago sin factura válida, sin orden de compra o sin recibido no debería contabilizarse como costo del proyecto. La conciliación de tres vías es, antes que una prueba de auditoría, un control de causación.
  • El auditor o revisor fiscal ve un riesgo de fraude que la NIA 240 obliga a considerar, y un control (la aprobación de la interventoría) que fue eludido por la administración. Cuando un control clave se suspende por acuerdo, eso se documenta y se comunica a los responsables del gobierno; no se acepta en silencio. Las funciones que el Código de Comercio le asigna para eso están en la revisoría fiscal con IA.
  • El financiero ve el costo de oportunidad: 27 meses de retraso y un activo que costó el doble. Para él, la pregunta es qué indicadores de seguimiento del proyecto habrían encendido la alarma antes de que el presupuesto se duplicara.

Si esto pasó en una empresa con interventoría, junta directiva y órganos de control, ¿cree usted que no puede pasar en la suya? Es la pregunta que les hice a los asistentes y la que le dejo a usted.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Reficar en Colombia?

Es la Refinería de Cartagena S.A., filial de Ecopetrol, que opera la refinería de Cartagena. Su ampliación y modernización, terminada en 2015, es el origen del caso Reficar por el sobrecosto del proyecto.

¿Cuánto dinero se perdió en el caso Reficar?

Depende de la cifra que se mire. El costo del proyecto aumentó en US$4.023 millones según la Contraloría (2016); la Fiscalía imputó en 2017 un detrimento de $610.140 millones; y el fallo con responsabilidad fiscal de la Contraloría (2021) fue por cerca de $2,9 billones. No son cifras sumables: miden cosas distintas.

¿Qué sanciones impuso la Contraloría por el caso Reficar?

Un fallo con responsabilidad fiscal por cerca de $2,9 billones contra doce exdirectivos y miembros de junta y cuatro empresas contratistas, confirmado en octubre de 2021. En diciembre de 2024 el Tribunal Administrativo de Cundinamarca anuló esa sanción frente a uno de los exdirectivos; otras demandas siguen en trámite.

¿En qué estado están los procesos del caso Reficar?

Las vías fiscal, penal, disciplinaria y arbitral han avanzado por separado y con resultados distintos. Por la arbitral, Reficar ganó en 2023 un laudo contra CB&I por más de US$1.000 millones. Las demás tienen decisiones en trámite; consulte las fuentes oficiales con fecha antes de citar un estado.

¿Puede la IA detectar fraudes contables?

Puede detectar patrones y excepciones —duplicados, cuentas compartidas, pagos sin soporte— sobre el 100 % de la población y en minutos. No puede concluir que hubo fraude: eso exige evidencia, indagación y criterio del auditor. Lo profundizamos en las pruebas de asientos de diario y el riesgo de fraude de la NIA 240.

Lo que ningún algoritmo hace: decir que no al memorando

En Reficar los controles existían. Lo que falló fue que alguien aceptó desactivarlos. Una IA habría marcado cada factura rechazada que se pagó, pero no habría tenido la tarea más difícil del revisor fiscal: levantar la mano, documentarlo en el papel de trabajo y comunicarlo a quien corresponde aunque incomode. «La IA no firma, no dictamina»; el que firma es usted.

Lo que sí se puede aprender es todo lo que va antes de esa decisión: diseñar la prueba de detalle, escribir el prompt que la ejecuta sobre toda la población, calibrar las reglas para que el 40 % de excepciones no lo ahogue y llevar el hallazgo a un informe que se sostenga. Eso es lo que trabajo en los módulos de análisis de datos, ejecución de pruebas e informes del Programa Ejecutivo en IA para Auditoría, con datos sintéticos como los de este laboratorio.

Si quiere que revisemos qué cruces le sirven a su cliente o a su empresa con los datos que ya tiene, escríbame por WhatsApp y lo miramos.

Fuentes

  • Contraloría General de la República, Comunicado de prensa 090 (10 de junio de 2023), «Contraloría General explica que fallo con responsabilidad fiscal por $2,9 billones en el caso Reficar se dio por inversiones que no le agregaron valor al proyecto». Consultado el 4 de octubre de 2026.
  • El Universal, «Las preocupantes cifras de Reficar reveladas por la Contraloría», 26 de enero de 2016. Consultado el 4 de octubre de 2026.
  • El Tiempo, «Fiscalía imputará cargos a directivos de Reficar», 27 de abril de 2017, y El País (Cali), «Fiscalía anuncia primeras imputaciones por sobrecostos de Reficar». Consultados el 4 de octubre de 2026.
  • Infobae, «Contraloría reafirmó fallo de responsabilidad fiscal en caso Reficar», 19 de octubre de 2021. Consultado el 4 de octubre de 2026.
  • Bloomberg Línea, «Reficar gana millonario laudo arbitral: CB&I deberá pagarle más de US$1.000 millones», 8 de junio de 2023. Consultado el 4 de octubre de 2026.
  • El Tiempo, «Las claves del fallo del Tribunal contra decisión de la Contraloría por billonario caso Reficar», 10 de diciembre de 2024, y «El CIADI rechazó la demanda de Foster Wheeler contra Colombia por caso Reficar», 20 de diciembre de 2024. Consultados el 4 de octubre de 2026.
  • El Nuevo Siglo, «Caso Reficar: Contraloría apelará fallo que anuló billonaria sanción», 11 de diciembre de 2024. Consultado el 4 de octubre de 2026.
  • NIA 240, NIA 330 y NIA 520 (marco técnico normativo de aseguramiento, Decreto 2420 de 2015 y modificatorios). Consultadas el 4 de octubre de 2026.

Autor: Francisco Moreno Díaz — CP · MBA · MBAN · CAIO
Publicado en: IA Contable

Suscríbete al boletín

ver abajo

Discusión de miembros